En un comunicado expedido por el Departamento de Estado, posteriormente reiterado por el propio Rubio a través de la red social X, la administración de Donald Trump sostiene que, adicionalmente, se adoptarán “otras medidas para dejar clara nuestra profunda preocupación por el estado actual de nuestra relación bilateral”.

El tema ha escalado en las horas recientes y Petro incluso ha tratado de bajarle el tono a la tensa situación: Dice un presidente vecino que Marco Rubio está organizando un golpe de Estado contra mí”dijo el mandatario colombiano en el evento, advirtiendo “que una dirigente de la extrema derecha colombiana aliada con el narcotráfico” estaba promoviendo el golpe con apoyo de fuerzas gremiales y contactos en EE. UU.

Ha trascendido que Departamento de Estado le pidió al gobierno que se retractara públicamente de esas aseveraciones -particularmente las relacionadas con Rubio- y le dio una especie de ultimátum, con fecha límite, para hacerlo. El Gobierno, sin embargo, se negó a la retracción y eso explicaría la llamada a consultas del encargado de negocios este jueves.
Sin embargo, este jueves, cuando ya se había desatado el impasse diplomático, Petro volvió a referirse al asunto, tratando de bajar el tono. “No creo que Marco Rubio esté en un golpe de Estado contra Petro, porque los señores de la extrema derecha que estaban en eso no llegaron a su oficina (…) no creo que un gobierno que tiene como enemigo a Irán y unas bombas nucleares apuntando, un problema en Gaza y un problema en Ucrania y Rusia se ponga a pendejear con un golpe de Estado en la Gran Colombia”, dijo el mandatario.

DESDE EL CONGRESO

Como era de esperarse, varias voces políticas se han referido al tema, entre ellos el congresista Hernán Cadavid del Centro Democrático, que ya anunció debate de control político para cuando se retome el último año legislativo el próximo 20 de julio.