Tras visitar la Catedral de Manizales, el vicepresidente José Manuel Restrepo, convocó al sector privado a sumarse al Gobierno para apoyar la reconstrucción de la estructura afectada por el terremoto. Según Restrepo, solo el apuntalamiento de la torre caída costaría cerca de $450 millones mientras que la demolición superaría los $2.000 millones.