Prometen dinero fácil por calificar productos y realizar supuestas recompras, pero detrás opera una sofisticada red de fraude que ya deja víctimas en varias ciudades de Colombia.

Una nueva modalidad de estafa digital en Colombia está captando víctimas a través de Telegram, TikTok y otras redes sociales, utilizando de manera fraudulenta los nombres de reconocidas plataformas como Shein, Temu y Amazon.

Los delincuentes ofrecen aparentes oportunidades de trabajo desde casa con ingresos diarios por realizar tareas sencillas, como calificar productos o interactuar con publicaciones. Sin embargo, las autoridades advierten que se trata de un esquema de fraude diseñado para ganar la confianza de las personas y, posteriormente, despojarlas de grandes sumas de dinero.

¿Cómo funciona la estafa?

El engaño comienza con un mensaje privado o una invitación para ingresar a grupos de Telegram. Allí prometen pagos diarios por completar entre 12 y 16 tareas relacionadas con supuestas calificaciones de productos en plataformas que imitan la apariencia de Shein, Temu o Amazon.

Durante los primeros días, las víctimas reciben pequeños pagos, generalmente a través de Nequi, lo que genera una falsa sensación de confianza y legitimidad.

Pero la estrategia cambia rápidamente.

Los administradores empiezan a ofrecer las llamadas “recompras de productos”, asegurando que cada inversión será duplicada o incluso multiplicada hasta cinco veces mediante supuestas comisiones.

Es en ese momento cuando comienza el fraude.

Utilizan los logos de las reconocidas marcas.

Shein, Temu y Amazon son marcas utilizadas de forma fraudulenta por los delincuentes y no están vinculadas con esta modalidad de estafa.

El dinero nunca regresa

Después de realizar las primeras consignaciones, los delincuentes aseguran que hubo errores en la operación, incumplimientos en los tiempos o falta de puntos para liberar las ganancias.

Con cada nueva excusa exigen más dinero para recuperar la inversión inicial.

Las víctimas terminan entrando en una espiral de pagos sin fin, convencidas de que el siguiente depósito permitirá recuperar todo lo perdido. Sin embargo, ese momento nunca llega.

Utilizan bots y cuentas de Nequi

Según testimonios conocidos por las autoridades, la organización utiliza bots para simular conversaciones entre supuestos trabajadores satisfechos y nuevos participantes.

Además, los pagos y consignaciones suelen realizarse mediante cuentas de Nequi, muchas veces asociadas a líneas prepago y a un número muy reducido de titulares, una estrategia que dificulta el rastreo del dinero.

Lo más preocupante: obtienen sus datos personales

La plataforma utilizada por los estafadores muestra supuestas ganancias en tiempo real para convencer a las víctimas de seguir invirtiendo.

Durante ese proceso también solicitan información sensible como:

  • Datos personales.
  • Números de cuentas bancarias.
  • Información financiera.
  • Datos de contacto.

Cuando la víctima deja de enviar dinero, los delincuentes elevan la presión.

En varios casos han comenzado a realizar llamadas, enviar mensajes intimidantes e incluso utilizar fotografías obtenidas de redes sociales para ejercer amenazas y extorsión psicológica.

La Fiscalía ya investiga

La Fiscalía General de la Nación viene recopilando denuncias relacionadas con esta modalidad de estafa informática, especialmente en ciudades como Bogotá, Villavicencio y municipios del Eje Cafetero.

Las investigaciones buscan establecer el funcionamiento de una estructura criminal que, según las primeras indagaciones, tendría conexiones internacionales y operaciones desde países como España, México y Argentina.

¿Cómo evitar caer en esta estafa?

Las autoridades recomiendan:

  • Desconfiar de ofertas que prometen dinero fácil por calificar productos.
  • No realizar consignaciones para liberar supuestas ganancias.
  • No entregar datos bancarios o información personal a desconocidos.
  • Verificar siempre que las ofertas laborales provengan de canales oficiales.
  • Denunciar inmediatamente cualquier caso ante las autoridades competentes.